El tratamiento

La liposucción en cirugía estética consiste en esculpir nuevos y bellos contornos dando una silueta soñada. Eliminando definitivamente los cúmulos de grasa indeseables. Esta grasa puede ser utilizada para realizar lipotransferencia de grasa en zona glútea, rostro, etc. dando evidentes resultados y con inmediata recuperación.

El procedimiento se puede realizar mediante lipoaspiración convencional o mediante lipoaspiración ultrasónica; esta última posee un dispositivo que emite ondas de ultrasonido lo que facilita el desprendimiento de las grasas.

En principio este tipo de operación está indicada para personas que todavía no han sufrido los problemas de elasticidad de la piel, pero que si tiene acúmulos de grasa que deseen succionar y esculpir. Hay que tener en cuenta que los cúmulos grasos en los hombres se localizan en la cintura, mientras que los lugares más habituales para las mujeres son la cintura y la cadera.

Beneficios

  • Te aporta seguridad. Es importante sentirse bien y seguro con uno mismo. Este tipo de tratamiento hacen que volvamos a recuperar la confianza en nosotros por el resultado armónico.
  • Conseguimos quitar grasa acumulada en zonas costosas. Las zonas más comunes en todos los pacientes son el abdomen, caderas, muslos y nalgas. Tras la operación obtenemos una silueta perfecta.
  • Normalmente este tipo de operaciones se realizan motivadas por el descontento con el propio cuerpo. Cuando se logre una total recuperación, sentirás que ahora te gusta mucho más lo que ves en el espejo, ganarás seguridad en ti mismo y autoestima.

Post-operatorio

Si bien es cierto que no deja cicatrices y que no debemos estar estrictamente en reposo, también lo es que la recuperación será gradual. Deberá llevar durante 30 días una faja compresiva. En este tiempo, el cuerpo se adapta a su nueva situación, consiguiendo finalmente el resultado que estábamos buscando. No debemos asustarnos ante la aparición de edemas o inflamaciones en la zona intervenida.

Después de la cirugía es preceptivo realizar masajes de drenaje linfático, con la finalidad de reducir el edema tratando los lugares donde se ha realizado. Además, el cirujano le prescribirá antibióticos, antiinflamatorios y protectores gástricos, que deberá tomar durante los primeros días.