El tratamiento

La espuma se forma mezclando la solución esclerosante jabonosa (por ejemplo, polidocanol) con aire en una proporción 1:4. La sustancia resultante parece una espuma para afeitar. Una vez inyectada dentro de la vena, la espuma desplaza la sangre y entra en contacto directo y homogéneo con las paredes del vaso consiguiendo mejores y más rápidos resultados que cuando se utiliza la solución esclerosante original. La espuma se forma con menos cantidad que el esclerosante puro pero los efectos son notablemente mayores.
Se tratan las venas gruesas (várices) y las de mediano calibre (reticulares y nutricias). No se recomienda en las arañitas (telangiectasias), pues las complicaciones (coágulos, pigmentación) son más frecuentes que con el esclerosante puro y los efectos son similares.  Por el contrario, el uso del esclerosante puro para tratar venas de grueso calibre es inefectivo, tanto por sus efectos incompletos y mayor incidencia de complicaciones.